Un total de 103 personas privadas de la libertad, consideradas de alta peligrosidad, fueron trasladadas desde la cárcel de Itagüí hacia diferentes establecimientos penitenciarios del país.
La medida hace parte de las acciones adoptadas por el Gobierno para fortalecer el control y la seguridad dentro de los centros carcelarios, así como evitar la concentración de integrantes de estructuras delincuenciales en un mismo establecimiento.
Los internos fueron distribuidos en otras prisiones, de acuerdo con los protocolos establecidos por las autoridades penitenciarias.
El traslado busca reducir posibles riesgos de seguridad, prevenir la coordinación de actividades criminales desde los centros de reclusión y fortalecer el control sobre los internos considerados de mayor peligrosidad.
Las autoridades indicaron que este tipo de operativos continuarán cuando las condiciones de seguridad lo requieran.