El incremento de consultas estuvo relacionado con trámites, renovación y verificación de permisos. Ante la confusión generada por la medida, el Departamento de Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos de las Fuerzas Militares aclaró que el decreto no autoriza la compra ni el porte libre de armas.
Según las autoridades, la decisión elimina el permiso especial o adicional que se exigía para movilizar armas en vehículos o por la vía pública, pero se mantienen los requisitos legales para obtener un permiso de porte.
Los ciudadanos que tengan un permiso vigente podrán movilizar sus armas sin el documento especial. Quienes tengan el salvoconducto vencido deberán realizar el proceso de validación y actualización ante las autoridades militares correspondientes.
Entre los requisitos que continúan vigentes están tener mínimo 25 años, aprobar los exámenes de aptitud psicofísica, acreditar conocimientos sobre el manejo del arma, no registrar antecedentes penales o judiciales y obtener la aprobación del expediente por parte de las autoridades militares.
El presidente defendió la medida como una herramienta para la legítima defensa frente a la delincuencia, aunque señaló que no representa una autorización indiscriminada para el porte de armas.
El decreto también generó posiciones encontradas en el Congreso.
Mientras algunos sectores consideran que puede contribuir a disuadir a los delincuentes, otros advierten sobre los riesgos de aumentar la circulación de armas de fuego entre la población civil.