En un discurso de 1 hora y 17 minutos, Abelardo de la Espriella inició oficialmente su mandato presidencial con un fuerte énfasis en seguridad, economía y fortalecimiento institucional. Desde el batallón Pichincha de Cali, el mandatario aseguró que gobernará para todos los colombianos, prometió entregar el poder en cuatro años y descartó impulsar una Asamblea Constituyente, en un mensaje que buscó diferenciarse del gobierno anterior.
Entre los anuncios más relevantes, De la Espriella prometió una lucha frontal contra el “narcoterrorismo”, afirmó que la opción del diálogo con los grupos armados está agotada y anunció la expedición de un listado oficial de organizaciones narcoterroristas. También prometió congelar el gasto público, eliminar el impuesto al patrimonio y presentar una reforma tributaria estructural con el objetivo de simplificar el sistema y estimular la inversión y el empleo.
En materia social, el presidente aseguró que impulsará un plan de choque para el sistema de salud, prometió convertir Cosecha Solidaria en una política nacional para fortalecer el campo y anunció una mayor participación de las mujeres en altos cargos del Gobierno. Asimismo, insistió en que su administración respetará la independencia del Banco de la República y buscará recuperar la confianza económica del país.
La jornada también estuvo marcada por un fuerte contenido simbólico. De la Espriella rindió homenaje a Miguel Uribe Turbay, a Álvaro Gómez Hurtado y a miembros de la Fuerza Pública, y cerró su intervención con una defensa del proyecto denominado “Patria Milagro”. No obstante, varios de sus anuncios —como la eliminación de impuestos, el endurecimiento de la política de seguridad y la reducción del gasto estatal— quedarán ahora bajo el escrutinio del Congreso, los organismos de control y los resultados de su ejecución en los próximos meses.